El rompedor SJ-500 es un equipo autopropulsado accionado por diésel, diseñado para trabajos de rotura hidráulica en minería y tunelería subterránea. Está equipado con un potente motor Tier III de 120 kW, refrigerado por líquido, que proporciona una operación limpia y eficiente. El SJ-500 alcanza una velocidad máxima de 19.4 km/h en túneles horizontales. El martillo ofrece una energía de impacto de 1 690 J, una potencia de impacto de 10–21 kW y una frecuencia de 370–800 golpes por minuto (BPM).
Ventajas
Su tamaño compacto y radio de giro reducido facilitan la maniobrabilidad.
Su alta capacidad operativa mejora la productividad y proporciona un bajo costo por tonelada transportada.
El mantenimiento diario a nivel de suelo permite intervenciones más seguras.